viernes, 30 de enero de 2004

¡Ultreia!

Se aprende a ser peregrino en el Camino, pero se puede vivir como peregrino en nuestra vida cotidiana, porque el tesoro lo llevamos con nosotros.

Ahora empieza todo.

¡Ultreia! ¡Et suseia! ¡Peregrinos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada