jueves, 12 de febrero de 2004

No sé qué ponerme

Pues la verdad que poca cosa, si haces el camino en verano. En invierno es otro cantar.

 
Tienes dos posibilidades, ir disfrazado de “coroneltapioca” o llevar ropa cómoda y normal, yo me inclino por la segunda opción.

 
Te cuento lo que yo meto en mi mochila:

 
Ropa:
  • 2 pantalones cortos y uno largo ligero (los desmontables son muy prácticos)
  • 3 camisetas, 1 sudadera por si refresca
  • 4 pares de calcetines
  • 2 mudas, a ser posible de algodón
  • chanclas para la ducha y para airear los pies
  • sombrero de ala ancha, mejor que la gorra
  • bañador
  • botas o zapatillas, lo que mejor te vaya, pero siempre usadas. No se te ocurra estrenarlas en el camino.
  • una toalla mediana, que no pese mucho

 
Varios:
  • Saco de dormir (apropiado a la época del año)
  • Esterilla
  • Bordón -mejor si lo encuentras o te lo regalan en el camino-
  • Capa de lluvia, para que también puedas proteger la mochila
  • Botiquín ligero: desinfectante (tipo betadine), tiritas, gasas, tijeras, aguja e hilo de coser, crema antiinflamatoria, pastillas antidiarreicas. ¡Ojo! no seas una farmacia ambulante, si necesitas algo a lo largo de la ruta podrás encontrar de todo.
  • papel higiénico (super útil en determinadas ocasiones)
  • documentación, credencial, tarjetas de crédito...
  • una guía del camino y algo para escribir
  • una vieira, que se note que eres peregrino
  • no te hace falta cantimplora, con una botella pequeña de agua te apañas, hay muchas fuentes en el camino
  • y si te apetece una pequeña cámara de fotos.
Procura que todo esto quede bien colocado en la mochila. Y que sea cómoda, si puede ser anatómica con sujeción a las caderas. Cuanto más compacta vaya y equilibrada de peso mejor, tu cuerpo te dará las gracias.

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