lunes, 16 de febrero de 2004

Puente la Reina

En Puente la Reina te encuentra el primero de los grandes puentes en tu camino de peregrinación; es conveniente que te sientes antes de atravesarlo y reflexionar sobre lo que el puente es y significa.

El primer puente sobre el mundo se formó al refractarse y reflejar la luz del sol en las gotas de lluvia. Arco iris se convirtió en modelo de todos los arcos y todos los puentes. También en su significado más profundo: todo puente une dos riberas, dos orillas que, en su más genuino sentido, no son otras que el Cielo y la Tierra. De alguna manera, puedes percibir ante el puente todo el simbolismo de la peregrinación que has emprendido: un viaje que te lleva de lo superfluo a lo necesario, de la vida cotidiana a lo insólito, de la muerte a la vida, de la tierra al cielo, del mundo sensible al mundo suprasensible, de la contingencia a la inmortalidad, del estado humano al estado suprahumano.
Tras estas cavilaciones, te descalzas y cuelgas las botas de la mochila. Te santiguas e inicias el cruce del puente bajo tres sensaciones:
  • Este es uno de los pocos lugares donde puedes sentir físicamente las huellas de los pies de todos los peregrinos de los siglos que por aquí han pasado. Tus pies sobre millares de pies te unen en una galaxia de caminantes inquietos, buscadores de la otra orilla.
  • El cruce es peligroso: no puede uno ser iniciado sin resultar alterado radicalmente. El paso del puente es una prueba que cada uno tendrá que sufrir irremediablemente. Cada uno tiene su puente, sable como Lanzarote, o un paso honroso como don Suero. El puente te ha puesto sobre una vía estrecha, donde puedes estar en peligro.
  • Pontífice significa "constructor de puentes". El pontífice es a la vez el constructor y el puente mismo, como mediador entre el cielo y la tierra. Dios, según la carta a los Hebreos, ha constituido a Jesucristo como único Pontífice. Él es el puente por antonomasia entre el Hombre y Dios. No estamos ante el máximo constructor de puentes, sino ante el mismo Puente gracias al cual podemos alcanzar la otra orilla. Jesús es el puente.

Cuando vuelvas a calzarte las botas, ya habrás llegado a la otra orilla.

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