martes, 30 de mayo de 2006

III Jornadas en El Mirón (Soria)

III ENCUENTRO DE HOSPITALEROS JACOBEOS EN SORIA


Como viene siendo ya tradicional, un año más un grupo de peregrinos y hospitaleros jacobeos, convocados por www.ultreia.info, y venidos de distintas partes de España, hemos tenido unos días de oración y convivencia en la casa de la ermita del Mirón, que con la acostumbrada gentileza que agradecemos, nos cede la parroquia de la Mayor.

La peregrinación a pie a Santiago ha sido siempre un fenómeno social que trasciende a lo religioso, como lo demuestran los versos de un poema del siglo XII que al referirse al hospital de peregrinos de Roncesvalles, dice

“La puerta se abre a todos, enfermos y sanos;
no sólo a católicos, sino aún a paganos,
a judíos, herejes, ociosos y vanos;
y más brevemente, a buenos y profanos".

La civilización del automóvil no ha vencido a la peregrinación a pie, y cada año aumenta el número de personas que con cualquier motivación, no siempre religiosa, emprenden la ruta que millones de peregrinos siguen para llegar al sepulcro del apóstol Santiago.

Pero la otra cara de la peregrinación, es la hospitalidad, y cuando el peregrino, exhausto por el cansancio de la caminata, llega a un albergue, se encuentra con un hospitalero que le tiene preparado, en gratuidad, lo único que ambiciona: una ducha y un hueco en una litera.

Este hecho repetido provoca que los interrogantes empiecen a bombardear la interioridad del que ha empezado la ruta, sabe Dios con que motivos. Y por los interrogantes se puede llegar a la luz. Por eso, en esta ocasión, se ha elegido como tema de formación “El hecho religioso”, que impartió con la brillantez a la que ya nos tiene acostumbrados, Rafael Mateo. Imposible condensar en unas líneas su exposición. Nos habló de cómo es inherente a la condición humana la búsqueda de Dios, de un Dios que aunque nos trasciende y nos desborda, nos capacita para tener un encuentro personal con Él.

Otro amigo nuestro, Alberto Cisneros, además de dirigir la Liturgia de la Horas, movió nuestros corazones cuando nos invitó a reflexionar como el hospitalero es “llamado” para evangelizar desde hospitalidad. Y es “enviado” por el Espíritu Santo no solo a la misión concreta en un albergue, sino que esta se prolonga a lo largo de toda la existencia. Hay mucho peregrino de la vida que necesita se le alivie del peso agobiante que soporta y que se le curen las rozaduras del alma que le ocasionan el diario ajetreo. Y todo esto, ”unidos”, no por buscar una productividad desde la óptica de la eficacia, sino porque el hospitalero siente el imperativo de “Seréis mis testigos”, y se convierte en un trabajador del Evangelio, y ese trabajo solo es posible realizarlo desde la unidad.

El contenido completo de su intervención lo podéis encontrar en “Rincones” y luego vais a “Reflexiones”

Los peregrinos y hospitaleros se unieron a la Eucaristía conventual de las hermanas clarisas, y pudimos compartir con ellas, alguna también peregrina jacobea, las experiencias de nuestra vida de fe.
Un paseo por los lugares más significativos de Soria puso el punto final a estas III Jornadas.

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