viernes, 18 de mayo de 2012

¿Cómo hago el Camino?

La obtención de la Compostela, ese documento acreditativo de la peregrinación religiosa, exige hacer 100 kilómetros a pie, o bien 200 a caballo o en bicicleta. Es una forma de objetivar el esfuerzo realizado y el tiempo empleado.

La forma natural de hacer el Camino es a pie, para eso nos hizo Dios con dos piernas. Más del 80 % de los peregrinos lo realizan así, y es la forma de ahondar en la vivencia del Camino que, de otra forma, tiene un aire menos de peregrinación y más deportivo.
Quien tiene un gran amor a la bicicleta, probablemente quiera emplearla para llegar a Santiago. Pero debe tener en cuenta las necesidades de la máquina y sus posibles averías, por eso se hace preferible realizar la peregrinación en grupo. Actualmente, las vías jacobeas están preparadas para rodar en bicicleta sin problemas, igual que para ir a caballo o a pie; no para ir en vehículos de motor, de cuatro ni de dos ruedas. En invierno, los caminos pueden estar demasiado encharcados o encenagados para rodar, y puede hacerse preciso recurrir a las carreteras cercanas.
Lo mismo en caballo, para quien disponga de uno y sea realmente aficionado a montar. Ir en grupo y prever los lugares donde el animal puede pernoctar, mejor realizando antes el itinerario en coche, para no tener que pedir alojamiento precipitadamente.

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