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viernes, 30 de enero de 2004 |
Como un tranvía que se engancha a la toma eléctrica para poder moverse, la experiencia fundamental de unión con Dios es la que te debe dar fuerzas para seguir caminando en la vida.
De vez en cuando, sal a
dar un paseo por algún paraje. Siéntete mirado
amorosamente por Dios. Disfruta de esos momentos en los que pondrás
en Dios tu confianza, tu morada. Es la única residencia
segura, porque tendrás tu casa construida sobre roca. Como un
tranvía que se engancha a la toma eléctrica para poder
moverse, esta experiencia fundamental de unión con Dios es la
que te debe dar fuerzas para seguir caminando en la vida. En todo
momento, encontrarás en Él compañía,
protección, energía y guía. Dios tiene pensado
para ti un camino y quiere que lo recorras: es tu propia vocación.
Él irá por delante para que llegues a buen fin. |