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2004. febrero 10. |
Si vas a emprender un viaje hacia Ítaca, Pide que tu camino sea largo, Rico en experiencias, en conocimiento. A Léstrigones y a Cíclopes, o al airado Poseidón nunca temas, No hallarás tales seres en tu ruta Si alto es tu pensamiento y limpia La emoción de tu espíritu y tu cuerpo. Ni a Lestrígones y a Cíclopes, Ni al fiero Poseidón hallarás nunca, Si no los llevas dentro de tu alma, Si no es tu alma quien ante ti los pone.
Pide que tu Camino sea largo,
Que numerosas sean las mańanas de verano
En que con placer, felizmente
Arribes a bahías nunca vistas.
Detente en los emporios de Feicia
Y adquiere hermosas mercancías,
Madreperla y coral, y ámbar y ébano,
Perfumes deliciosos y diversos,
Cuanto puedas invierte en voluptuosos y delicados perfumes
Visita muchas ciudades de Egipto
Y con avidez aprende de sus sabios.
Ten siempre a Ítaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta. Mas no apresures el viaje.
Mejor que se extienda largos ańos
Y en tu vejez arribes a la isla
Con cuanto hayas ganado en el Camino,
Sin esperar que Ítaca te enriquezca.
Ítaca te regaló un hermoso viaje.
Sin ella, el Camino no hubieras emprendido.
Mas ninguna otra cosa puede darte.
Aunque pobre la encuentres, no te engańará Ítaca.
Rico en saber y en vida, como has vuelto,
Comprendes ya qué significan las ítacas ...
Konstantinos Kavafis
1863 - 1933 |