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miércoles, 11 febrero 2004 |
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Page 6 of 6 VII
¿Para qué?
Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la
aceptación. Gobernar aquella toxina llamada impaciencia; la misma que
nos envenena el alma. Si no consigues lo que anhelas no desesperes...
Quizá sólo estés echando raíces...
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